Así, en Skate 2 nos volvemos a encontrar con una tendencia de juego que pretender dar una mayor sensación de realismo a la hora de hacer nuestros trucos y piruetas, sin por ello reducir la espectacularidad ni variedad de éstas, aunque arrastra todavía algunos de los puntos negativos de su predecesor, como algunos retos en los que la curva de dificultad se dispara incomprensiblemente y una inteligencia artificial que en ocasiones no responde de la manera más lógica. En cualquier caso, como veremos, es un paso adelante en la todavía joven saga.